Introducción
El punto donde el proyecto se pone a prueba
En los proyectos de interiorismo y arquitectura, gran parte del valor del diseño se juega en los encuentros entre materiales. Son zonas aparentemente pequeñas, pero críticas: donde confluyen distintos sistemas, distintos oficios y distintos comportamientos físicos.
En plano, estos encuentros suelen representarse de forma limpia y simplificada. En obra, sin embargo, entran en juego factores que no siempre se han tenido en cuenta y que pueden comprometer el resultado final si no se desarrollan técnicamente.
No hablamos de errores de diseño, sino de falta de definición constructiva.
1. El problema de los encuentros “a testa”
Uno de los recursos más habituales en proyecto es el encuentro directo entre dos materiales distintos, sin junta aparente. Aunque visualmente resulta muy atractivo, en la práctica no siempre es viable.
En obra hay que considerar:
- Tolerancias de ejecución
- Desviaciones del soporte
- Movimientos por dilatación
- Diferencias de rigidez entre materiales
Cuando estos aspectos no se contemplan, aparecen:
- Fisuras
- Desalineaciones
- Juntas improvisadas
- Remates forzados que afean el resultado
Un encuentro bien resuelto no es el que no se ve, sino el que absorbe los movimientos sin deteriorarse.
2. Dilataciones y comportamiento de los materiales
Cada material se comporta de forma diferente frente a:
- Cambios de temperatura
- Humedad
- Uso y desgaste
La madera dilata, la piedra es rígida, los revestimientos continuos fisuran si no se les permite movimiento, el metal transmite tensiones.
Cuando se ignoran estas diferencias, los problemas no suelen aparecer el primer día, sino meses después:
- Grietas y fisuras
- Levantamientos de los materiales
- Desprendimientos
- Pérdida de precisión en los encuentros
Por eso, un buen desarrollo constructivo contempla juntas técnicas, aunque sean mínimas o integradas en el diseño.

3. Encuentros en vertical: paredes, revestimientos y carpinterías
Los encuentros verticales concentran muchos conflictos habituales:
- Revestimientos que no llegan a carpinterías obligando a rematar con perfiles o jambas que estropean el acabado limpio
- Marcos mal alineados al no haber previsto grosores de acabados de los paramentos verticales
- Encuentros sin tolerancia para movimientos traducidos en futuras fisuras y grietas
Algunos puntos clave que deben definirse:
- Dónde se absorben las tolerancias
- Qué elemento “manda” en el encuentro
- Cómo se ejecuta el remate final
Una correcta jerarquía constructiva evita improvisaciones en obra y mantiene la limpieza visual del proyecto.

4. Encuentros en horizontal: suelos, rodapiés y cambios de material
Los cambios de pavimento y los encuentros con elementos verticales son otro punto crítico.
Errores habituales:
- Cambios de material sin junta (cometer el error de fijar una tarima flotante sólo para ‘evitar poner chapas de separación’ puede traer problemas a futuro al limitar las dilataciones y contracciones de la madera, resultando en fisuras del material así como la pérdida de la garantía en la mayoría de las tarimas)
- Rodapiés que no absorben dilataciones
- Desniveles no previstos al no tener en cuenta los diferentes grosores de materiales (aún eligiendo dos suelos cerámicos, ambos pueden tener diferentes grosores influyendo en la unión de los mismos, por eso siempre hay que elegir los materiales con anterioridad a comenzar con la obra para poder prever las diferentes alturas de suelos)
- Remates metálicos mal integrados, dejándolos a la vista y no teniendo en cuenta otras soluciones más estéticas e igual de duraderas
Aquí es fundamental definir:
- Tipo de junta (va acompañado del tipo de suelo)
- Anchura real
- Sistema de ejecución (solado, tarima flotante, parquet…)
- Secuencia de colocación
Un buen encuentro horizontal debe ser duradero, no solo estético.

5. Revestimientos continuos: cuando el detalle es imprescindible
Los revestimientos continuos (microcementos, resinas, estucos, etc.) son especialmente sensibles a los encuentros.
Sin una correcta planificación, aparecen:
- Fisuras en encuentros con carpinterías al ser la madera un elemento vivo sensible a cambios de temperatura y humedad
- Grietas en esquinas
- Despegues en cambios de plano
En estos casos es imprescindible:
- Definir juntas perimetrales
- Coordinar con otros oficios para una correcta planificación
- Respetar tiempos de ejecución y secado
El éxito de estos materiales depende más del detalle constructivo que del propio producto.

6. El orden de ejecución vuelve a ser determinante
Como en otros aspectos de la obra, el orden de ejecución condiciona directamente los encuentros entre materiales.
Algunos errores frecuentes:
- Ejecutar acabados antes de definir remates
- Montar carpinterías sin tener claros los revestimientos finales
- Resolver encuentros “sobre la marcha” sin haber previsto los materiales anteriormente
Una planificación correcta establece:
- Qué se ejecuta primero
- Dónde se absorben tolerancias
- Qué se ajusta en último lugar
Esto evita decisiones improvisadas que afectan al resultado final y resulta imprescindible contar con un buen constructor para poder garantizar estos acabados.
Conclusión
El detalle no es un complemento, es el proyecto
En proyectos de interiorismo y arquitectura de cierto nivel, los encuentros entre materiales no son un aspecto secundario. Son el punto donde se demuestra si el proyecto ha sido correctamente desarrollado desde el punto de vista constructivo.
Anticipar estos encuentros, definirlos técnicamente y ejecutarlos con criterio es lo que permite que el resultado final esté a la altura del diseño.
En Rodex entendemos el detalle constructivo como una parte esencial del proyecto, trabajando junto a estudios e interioristas para que cada encuentro funcione técnica y estéticamente a largo plazo.
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