💡 Iluminación integrada en proyectos de interiorismo: cómo ejecutarla sin comprometer el diseño ni la altura útil

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Introducción

Cuando la iluminación deja de ser un complemento y pasa a ser arquitectura

En los proyectos actuales de interiorismo, la iluminación ya no se concibe como un elemento añadido, sino como una parte esencial del espacio. Líneas de luz continuas, iluminación indirecta, perfiles empotrados o integrados en carpinterías forman parte del lenguaje habitual del proyecto.

El problema aparece cuando estas soluciones se plantean únicamente desde un punto de vista estético y no se desarrollan técnicamente antes de llegar a obra.

La iluminación integrada es uno de los puntos donde más conflictos técnicos se generan si no existe una correcta coordinación entre diseño, instalaciones y ejecución.


1. El error más habitual: no reservar el espacio real que necesita el sistema

Uno de los fallos más comunes es pensar que un perfil de iluminación ocupa únicamente “el ancho de la línea de luz”. En realidad, un sistema completo de iluminación integrada necesita contemplar:

  • Perfil de aluminio
  • Fuente de luz (LED)
  • Sistema de disipación térmica
  • Driver (en caso de no ser una tira LED a 220V)
  • Cableado
  • Espacio para mantenimiento

Todo esto tiene un espesor real, que muchas veces no se ha considerado en proyecto. El resultado suele ser:

  • Reducción de altura libre no prevista
  • Modificación de falsos techos en obra
  • Soluciones improvisadas

Un planteamiento técnico correcto parte siempre de una sección real teniendo en cuenta las 3 dimensiones, no de una línea en planta.


2. Falsos techos: el gran olvidado del proyecto

La iluminación integrada suele convivir con:

  • Climatización
  • Ventilación
  • Instalaciones eléctricas
  • Aislamientos acústicos

Cuando no se coordina todo el conjunto, aparecen los problemas clásicos:

  • Falsos techos saturados
  • Perfiles que invaden conductos
  • Registros visibles no deseados
  • Cambios de solución a última hora

La clave está en definir:

  • Alturas mínimas necesarias
  • Prioridades entre sistemas
  • Zonas donde se puede “perder” altura y donde no

Esto requiere experiencia real en obra y planificación previa.


3. Drivers y mantenimiento: lo que no se ve, pero importa

Otro error más frecuente de lo que nos gustaría es no definir dónde se alojan los drivers ni cómo se accede a ellos.

En obra nos encontramos a menudo con:

  • Drivers ocultos sin acceso
  • Registros mal ubicados
  • Elementos empotrados imposibles de mantener sin romper

Una solución bien planteada debe prever:

  • Ubicación accesible de drivers
  • Registros integrados o invisibles
  • Sistemas que permitan sustitución sin afectar a acabados

Un diseño impecable no sirve de nada si no puede mantenerse correctamente.


4. Iluminación integrada en elementos a medida

Cada vez es más habitual integrar la iluminación en:

  • Carpinterías
  • Estanterías
  • Cabeceros
  • Mobiliario fijo

Aquí el reto técnico se multiplica, ya que entran en juego:

  • Fabricación a medida
  • Paso de cableado oculto
  • Compatibilidad con herrajes
  • Montaje en obra

Si no se define correctamente:

  • Aparecen cables visibles
  • Se compromete la estructura del mueble
  • Se limita el mantenimiento

La coordinación entre constructor, carpintero e instalador es clave en este tipo de soluciones.


5. El orden de ejecución: determinante para el resultado final

En iluminación integrada, el orden de los trabajos es crítico.
Algunos errores habituales son:

  • Colocar perfiles antes de terminar instalaciones
  • Ejecutar acabados sin pruebas de iluminación
  • No proteger los sistemas durante la obra

Una correcta planificación establece:

  1. Definición técnica completa
  2. Instalación de sistemas
  3. Pruebas de funcionamiento
  4. Ejecución de acabados
  5. Ajustes finales

Esto garantiza precisión, limpieza en los remates y un resultado acorde al proyecto.


Conclusión

La iluminación integrada no se improvisa

La iluminación integrada es uno de los elementos que más valor aportan a un proyecto… y también uno de los que más problemas genera si no se desarrolla técnicamente.

El éxito no depende solo del diseño, sino de:

  • Un planteamiento técnico realista
  • Coordinación entre sistemas
  • Experiencia en ejecución
  • Planificación del proceso constructivo

En Rodex abordamos la iluminación integrada como un sistema completo, asegurando que el diseño pueda ejecutarse sin comprometer la calidad, la altura útil ni el mantenimiento futuro.


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